"Hace tiempo tuvo Dios una reunión con los primeros profesionistas
que darían lugar a la diversidad cultural e intelectual del mundo. Se encontraban, pues, el primer arquitecto, el primer escritor, el primer pintor, el primer médico, entre muchos otros. Ellos serían los encargados de colocar la primera piedra de una catedral de conocimientos de cada enfermedad.
Sucedió que Dios creó una planta para cada profesión. Al poeta, una rosa que le serviría de inspiración para incontables versos. Al arquitecto, una sandía que le recordara la firmeza que deben tener sus construcciones. Así fue Dios otorgando regalos, y cuando llegó el turno del médico, le ofreció una planta con frutos redondos y rojizos.
El médico no pudo encontrar en el obsequio una relación a su vocación; no se podía comer ni era bella por naturaleza. Dios se limitó a darle un papelito (no existían en ese entonces, pero nada es imposible para Dios) con unas cuantas instrucciones. El médico siguió los pasos indicados, y al final de mucho esfuerzo obtuvo un brebaje obscuro, de sabor amargo y aroma fuerte. Era una bebida vigorizante, excelente para despertarse por la mañana y para quitar los remanentes de una fiesta con vino. Quien lo tomara podría pasar una noche entera sin sentir necesidad de dormir, pero era tan sencillo abusar de sus propiedades que muchos terminaban adictos a él. El médico,
quien ahora sufría de insomnio, irritabilidad y cansancio, le reclamó a Dios el regalo tan venenoso.
Dios sonrió, y explicó lo siguiente:
"El fruto del café es como quien empieza la carrera de medicina; ya está maduro y posee muchas cualidades, pero le falta un proceso largo y tedioso de templanza. Tiene que secarse para remover aquello que interfiera con su esencia curativa y pasar por agua hirviendo para que sus habilidades sean liberadas. Sólo así se convertirá en un elixir curativo para los demás."
El médico comprendió el significado de esto, y compartió esta enseñanza con sus alumnos, quienes se hicieron famosos por consumir grandes cantidades de esta bebida. Dios contempló las consecuencias de su regalo, y vió que
eran buenas, diciéndose a sí mismo: "Además, falta mucho para que inventen los Red Bull".
lunes, 28 de abril de 2008
No tengo sentido común.
Hace unas cuantas semanas regresó mi compañero de cuarto de un concierto de rock, con una sonrisota y una plumilla azul con las siglas "SP".
Le ofrecieron 1,000 pesos en efectivo; se negó.
"Eso no se hace, es sentido común." me dijo una amiga cuando le dije que yo la habría vendido.
Así que... ¿Pertenezco al 1% mundial que vendería un objeto de un grupo (famoso, al parecer)?
Veamos.
1.- No es mi grupo favorito.
2.- Es un plástico.
3.- No tiene certificado de autenticidad.
4.- No lo puedo vender en caso de urgencia (¿quien me creería?)
5.- Con 1,000 pesos me puedo comprar 200 tacos, u otro boleto para el mismo concierto.
"Eres un materialista!" me dijo luego, en pocas palabras. "Venderías un souvenir de smashing pumpkins por 1,000 pesos!"
Más materialista sería quien quiso comprarle la plumilla por 1,000 pesos. Hace tiempo aprendí que los objetos estúpidos (cartas de
juegos) tienen una moda, y desaparecen al cabo de un tiempo. En cambio, esos 1,000 pesos.... se aprovecharían mejor como otra entrada a un concierto, una cena románitica, o dinero para una guitarra eléctrica.
Retiro lo dicho en la conversación con mi amiga: Si fuera una plumilla de mi grupo favorito, no la vendería; la guardaría no como un recuerdo de un concierto, sino como algo que simboliza gran parte de mi juventud.
No, I, este no es un intento de decir "I'M RIGHT AND YOU ARE WRONG". You are right, no tengo sentido común.
Música recomendada:
"I bleed it out", Linkin Park.
Le ofrecieron 1,000 pesos en efectivo; se negó.
"Eso no se hace, es sentido común." me dijo una amiga cuando le dije que yo la habría vendido.
Así que... ¿Pertenezco al 1% mundial que vendería un objeto de un grupo (famoso, al parecer)?
Veamos.
1.- No es mi grupo favorito.
2.- Es un plástico.
3.- No tiene certificado de autenticidad.
4.- No lo puedo vender en caso de urgencia (¿quien me creería?)
5.- Con 1,000 pesos me puedo comprar 200 tacos, u otro boleto para el mismo concierto.
"Eres un materialista!" me dijo luego, en pocas palabras. "Venderías un souvenir de smashing pumpkins por 1,000 pesos!"
Más materialista sería quien quiso comprarle la plumilla por 1,000 pesos. Hace tiempo aprendí que los objetos estúpidos (cartas de
juegos) tienen una moda, y desaparecen al cabo de un tiempo. En cambio, esos 1,000 pesos.... se aprovecharían mejor como otra entrada a un concierto, una cena románitica, o dinero para una guitarra eléctrica.
Retiro lo dicho en la conversación con mi amiga: Si fuera una plumilla de mi grupo favorito, no la vendería; la guardaría no como un recuerdo de un concierto, sino como algo que simboliza gran parte de mi juventud.
No, I, este no es un intento de decir "I'M RIGHT AND YOU ARE WRONG". You are right, no tengo sentido común.
Música recomendada:
"I bleed it out", Linkin Park.
martes, 8 de abril de 2008
martes, 1 de abril de 2008
Receta de indulgencia plenaria
Ingredientes:
-Una hora de tiempo.
-Unos cuantos minutos.
-20 pesos de gasolina.
-Un padre que celebre el sacramento de la eucaristía.
-Estar en estado (a propos) de gracia.
-Un padre nuestro, un ave maría, y un gloria.
-Una oración especializada de una congregación de monjas.
Procedimiento: Favor de ignorarlo, el punto se entiende. ¿Hace cuanto que Dios no nos habla como en aquellos tiempos, en los cuales se presentaba como una nube o una llama flotante? ¿Hace cuanto que Cristo no se aparece entre nosotros para darnos un nuevo mandamiento?
Con esto no niego su existencia; es cuestión de fe. Fe en los designios de Dios y no en las decisiones de una Iglesia humana. ¿Crees que cuando el limbo "dejó de existir", por mandato de la Iglesia, el limbo se cerró de igual forma en los cielos? ¿Desde cuando los misterios de Dios y la vida después de la muerte están sujetos a la razón humana, y no viceversa? Los diez mandamientos son tan simples que el humano tuvo que complicarse la existencia; primero los judíos y luego los católicos.
Por supuesto, ciertas cosas fueron dejadas a los humanos para que ellos las organizaron de la forma más conveniente.
Los tecnicismos de las bendiciones, los protocolos y formatos de las oraciones...todo esto es invención humana y no divida (con excepción del Padre Nuestro).
Pero ponerle precio al perdón completo de Dios (lease entrar al cielo por estar libre de pecado)... es cuantificar (y no cualificar) la fe. Dios no actúa como matemático al momento de juzgar (1,340 misas - 430 pecaditos - 10 pecadotes = balance positivo! Puedes pasar!).
La comunión sacramentada es el medio por el que nuestro espíritu se alimenta de la gracia de Cristo; pero en ningún momento nos volvemos "más buenos" o "menos malos", ni nos volvemos inmunes contra el juicio final.
Música recomendada:
"God put a smile upon your face", Coldplay
-Una hora de tiempo.
-Unos cuantos minutos.
-20 pesos de gasolina.
-Un padre que celebre el sacramento de la eucaristía.
-Estar en estado (a propos) de gracia.
-Un padre nuestro, un ave maría, y un gloria.
-Una oración especializada de una congregación de monjas.
Procedimiento: Favor de ignorarlo, el punto se entiende. ¿Hace cuanto que Dios no nos habla como en aquellos tiempos, en los cuales se presentaba como una nube o una llama flotante? ¿Hace cuanto que Cristo no se aparece entre nosotros para darnos un nuevo mandamiento?
Con esto no niego su existencia; es cuestión de fe. Fe en los designios de Dios y no en las decisiones de una Iglesia humana. ¿Crees que cuando el limbo "dejó de existir", por mandato de la Iglesia, el limbo se cerró de igual forma en los cielos? ¿Desde cuando los misterios de Dios y la vida después de la muerte están sujetos a la razón humana, y no viceversa? Los diez mandamientos son tan simples que el humano tuvo que complicarse la existencia; primero los judíos y luego los católicos.
Por supuesto, ciertas cosas fueron dejadas a los humanos para que ellos las organizaron de la forma más conveniente.
Los tecnicismos de las bendiciones, los protocolos y formatos de las oraciones...todo esto es invención humana y no divida (con excepción del Padre Nuestro).
Pero ponerle precio al perdón completo de Dios (lease entrar al cielo por estar libre de pecado)... es cuantificar (y no cualificar) la fe. Dios no actúa como matemático al momento de juzgar (1,340 misas - 430 pecaditos - 10 pecadotes = balance positivo! Puedes pasar!).
La comunión sacramentada es el medio por el que nuestro espíritu se alimenta de la gracia de Cristo; pero en ningún momento nos volvemos "más buenos" o "menos malos", ni nos volvemos inmunes contra el juicio final.
Música recomendada:
"God put a smile upon your face", Coldplay
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